Nuevo anuncio de Pepsi para el Super Bowl pone a prueba viejas identidades de marca y revuelve una histórica rivalidad
Pepsi lanzó un nuevo comercial que volvió a encender la clásica rivalidad con su eterno competidor, Coca-Cola, y lo hizo de una manera provocadora: utilizando a los emblemáticos osos polares asociados tradicionalmente a la marca rival, quienes en el spot terminan eligiendo Pepsi en una prueba de sabor a ciegas. El video ya empezó a circular en redes sociales y genera conversación tanto por su estrategia publicitaria como por la audacia de su mensaje.
Este anuncio se presentó con motivo del próximo Super Bowl, donde las grandes marcas del mercado de bebidas suelen estrenar sus campañas más ambiciosas. En apenas 30 o 45 segundos, Pepsi revive el clásico “Pepsi Challenge”, una fórmula histórica en la que consumidores prueban refrescos a ciegas, pero con un giro: la figura polar, símbolo casi absoluto de Coca-Cola, opta claramente por Pepsi Zero Sugar. Ese momento de elección se usa no solo como reclamo de preferencia de producto, sino como metáfora de una ruptura de identidad.
Publicidad, cultura pop y guerra de marcas
El comercial no se queda en la simple elección del refresco. La narrativa avanza hacia una especie de “crisis de identidad” del oso polar, quien en la pieza parece enfrentarse a una nueva realidad tras preferir Pepsi. En algunos cortes del anuncio, ese viaje incluso se vuelve humorístico o introspectivo, con escenas que mezclan recreaciones de momentos icónicos de la cultura pop reciente, como referencias visuales a escenas de conciertos que remiten al recuerdo de un popular episodio viral de la música de 2025.
Más allá de las risas o la sorpresa, lo que está detrás es una estrategia de marketing agresivo y atento a las dinámicas de redes: Pepsi está utilizando símbolos profundamente arraigados en la memoria colectiva de los consumidores para plantear un desafío directo a Coca-Cola. La marca ha convertido en herramienta publicitaria una metáfora de “traición” simbólica, donde el viejo ícono del rival no solo prueba otro producto, sino que lo prefiera.
¿Por qué importa esta “grieta publicitaria”?
La rivalidad entre Pepsi y Coca-Cola es una de las más longevas en la historia de la publicidad global. Desde las pruebas de sabor ciegas de los años setenta hasta campañas icónicas en décadas posteriores, ambas marcas han competido no solo por cuota de mercado, sino también por identidad cultural. Las generaciones crecieron memorizando jingles, personajes y símbolos asociados con cada refresco, lo que convierte cada campaña en un episodio más de esa disputa amplia y simbólica.
Este nuevo anuncio, por su contexto y forma, no es la excepción. Recurre a elementos conocidos, los de siempre, pero los mezcla con referencias actuales de la cultura digital y viral para lograr impacto en plataformas como Instagram, TikTok, Facebook y X, donde miles de usuarios ya han reaccionado a la provocación.
Más que una campaña, un statement
Pepsi parece querer decir que no solo hay una preferencia de producto, sino también un momento cultural en el que las viejas categorías pueden volverse a cuestionar. Al poner al oso polar frente a una elección y mostrarlo optando por Pepsi, la marca no solo reta a su rival; retoma un legado publicitario cargado de simbolismo y lo traduce a la era de la viralidad y el contenido reactivo.
El resultado es un anuncio que se presta tanto para el entretenimiento como para el debate: algunos lo celebran como una estrategia creativa e ingeniosa, otros lo ven como un movimiento excesivamente provocador que se apoya demasiado en el contenido ajeno para generar repercusión.
Sea cual sea la interpretación, lo cierto es que la grieta publicitaria entre Pepsi y Coca-Cola sigue abierta, y este nuevo comercial es otro capítulo de una saga que parece no tener fin.
