Las autoridades de Utah confirmaron que el asesino serial Ted Bundy fue el autor del crimen de Melissa Ann Smith, una adolescente de 17 años cuyo cuerpo fue encontrado en 1974. El caso llevaba 52 años abierto y pudo cerrarse gracias a nuevas pruebas de ADN.

Smith desapareció en octubre de 1974 en el condado de Salt Lake. Unos cazadores hallaron su cuerpo en una zona cercana a Park City. La joven había sido golpeada brutalmente y durante décadas su muerte figuró como un crimen sin autor identificado.
Según informó la fiscalía del condado de Summit, los investigadores analizaron las evidencias conservadas y comprobaron que el ADN recuperado coincidía con el perfil genético de Bundy, lo que permitió atribuirle formalmente el asesinato. Las pruebas también vincularon el caso con el de Laura Ann Aime, otra joven asesinada ese mismo año.
El hallazgo fue posible por los avances en las técnicas de laboratorio, que permiten obtener perfiles genéticos de muestras pequeñas o deterioradas. En 2011, las autoridades encontraron en Florida un vial con sangre de Bundy extraída cuando fue detenido en 1978, y su perfil completo se incorporó a la base de datos nacional del FBI, lo que facilitó la comparación con homicidios sin resolver.
En abril de 2026, investigadores de Utah ya habían confirmado mediante ADN que Bundy mató a Laura Ann Aime, una adolescente de 17 años que desapareció la noche de Halloween de 1974 y cuyo cuerpo apareció cerca de un mes después en un cañón del estado.
Bundy, ejecutado en 1989, fue uno de los asesinos seriales más conocidos de Estados Unidos. Se le atribuyen al menos 30 asesinatos de mujeres y niñas cometidos durante la década de 1970 en Washington, Utah, Colorado, Idaho y Florida, aunque testimonios de sobrevivientes sugieren que podría haber cometido otros crímenes.






